Prosas del desbarranco, de Leticia Hernando


prosas del desbarranco, 2012
   
    Porque a los que gritan se los amordaza, porque estuvimos gritando toda la noche, dueñas del silencio, y por bailar los barrancos más altos del desierto, doblada en mi cuerpo, tocada por la posibilidad de un verso, he bordado letras en un pulcro papel, tejido cajitas de Pandora. Implorado, feral y sin lenguaje, por una palabra que se abra.

Solo un ramillete de papeles doblados,  que esa persona que se llama madre, ha guardado (sin leer) junto a los libros infantiles.


Mas ay, Madre, si supieras cuanto en mí hay de silencio, cuanto en mí puede el vértigo.

(Carnívoras las palabras hacen y deshacen. Y hasta puede ser que ya no me desarme.)


Una vez me ahogué. Y me sacaron de los pelos de un pozo de agua turbia y empantanada. Era invierno.

Luego me veo: cuerpo desnudo en un cuerpo inmaduro (leves pezones contra las costillas), temblando detenida en las vísperas de la asfixia. Me arrancaban de la noche con una toalla áspera y blanda fregando la piel. Me volvían del silencio y no tenían palabras.

Y era casi una suerte no haberse muerto. Rodar la sangre por el cuerpo. No poder coagularse. Oscurecerse. Llevar la cuenta de un ritmo que tiende a cero.

Una vez me ahogué. De una vez y para siempre.

*


Es tan fácil rodar cuando el vértigo puede. Una cosa de nada. Basta con despeñar el cuerpo en los dientes del diccionario (lengua lamiendo párpados). Erguirse altiva. Mendiga, deslizarse. O hacer una leve torsión con las caderas para tomar la pendiente. Luego rodar. Sensiblemente caer.

Copa de letras de la espera. Caligrama de mujer trémula. Tal vez nunca comprendas qué basta para ser cruel, mas algún día sabrás que es mentira que la sangre no hace ruido al fluir. Y será violento, como abrir una puerta para sólo encontrarse en casa.

Pero hasta entonces, por favor, que alguien le avise (sin ninguna misericordia en la voz), que ha olvidado los labios entreabiertos, perdida en lo que perturba.

*


Crisálida de voz inarticulada que sola te comprendes, olvida esos barbarismos sin freno, sin tino. No digas: esta pendiente sembrando el desierto. Tu vigilia. Tus ojos despavoridos volando en círculos.
No quieras sopesar lo real si las palabras pueden tanto. Jamás vuelvas a asegurar que escancian el rocío. Pues míseras, allí la sangre no transcurre.

Deséchalos.

Antes que esta madrugada cualquiera germines ermitaña, habrás de asomarte al barranco una vez más. Serás tren de olas rompiendo la cordillera. Flor blanca ascendiendo el desierto.


Lunaria bárbara que tanto equivocas, mira: hay una mujer sosteniendo el sol.

*
      Más delgada que humana, 
     desacompasada en la piedra del miedo,
     hace del silencio
     una trama
     más elocuente que algunas palabras.



(masculla sola, se muerde como piedra)




En la trampa de la trama, a punto de declararse en desierto, párase en el vórtice de la imaginación y afírmase en infierno.
Miente.
(piedra por piedra, el derruido muro del sentido)


Y en su fábula dice que pasa lo que no pasa, que no sucede lo que pasa.
(turbulencia y cripta la forma móvil del aire)


Apenas en las penas doméstica, aún vuelo en el instante, se aferra a las palabras como a un vino y al vino como a una distancia.
(murmura loca, arroja palabras como piedras)


Canta.
Cuerda al cuello sobre el silencio,

Canta.



El arte del desbarranco



Leticia es el poema, cada palabra se escribe con su vida. Su vértigo es música en el lenguaje, y no tiene dudas: se lanza en una caída espléndida para alcanzar la belleza.

Heroína de un ballet de la noche, desciende  danzando con las fuerzas del idioma. Ángeles de la herida componen el coro, cantan en su voz. Son esos niños hombres, esas niñas de inocencia equívoca, que besaron a la muerte en la boca y ejecutaron el riff de la ausencia en su propia piel. Poetas malditos aún en el silencio, animalitos esquivos, mártires del abandono que ella sabe amar.

Comprende que su don es escalar hacia abajo (que cuando se desarma las palabras cantan), se pierde de una vez y para siempre, porque ésa es la forma en que puede encontrarse, y así, renuncia a la seguridad del encierro. Elige la incertidumbre del barranco, y el espacio se multiplica en sus giros.

En las palabras está su valentía, se lanza a ellas, al abismo que parece imposible para la fuerza del poeta, pero al fin se eleva en ese vacío,  y canta el desbarranco para sanar nuestra herida de mundo.

Leticia Hernando crea un territorio de libertad que interpela nuestra vida. Maestra del arte del desbarranco, nos enseña el misterio.
                                                                                                Gerardo David Curiá


Leticia Hernando nació en Buenos Aires en 1976.
Tiene publicado los libros de poesía: "La alegría del desarreglo" (ed. la guillotina, 2005), "Loba de sueño rosa" (ed. la mariposa y la iguana, 2010), "Prosas del desbarranco" (ed. la mariposa y la iguana, 2012), "Todo lo que calla el que canta (leyendas), Ediciones la mariposa y la iguana, 2015.
Participó de la antología: "Si Hamlet duda le daremos muerte: antología de poesía salvaje", (Libros de la Talita Dorada, 2010)
Tradujo: "La cruzada de los niños/La croisade des enfants" de Marcel Schwob (ed. bilingüe, La mariposa y la iguana, 2014) y "Carta sobre la génesis de los heterónimos. Antología de poemas" de Fernando Pessoa (ed. La maripos y la iguana 2015.
Desde el 2010 desarrolla el proyecto editorial "La mariposa y la iguana" junto a la poeta Dafne Pidemunt.Contacto: leticia_hernando76@yahoo.com.ar 

FLIA de Emergencia en el San Martín


Viernes 24 de Agosto

FLIA de Emergencia

Sarmiento 1551 (Sarmiento y Paraná - C.A.B.A.)


En apoyo a las actividades de Resistencia de la SALA ALBERDI, el viernes 24 de agosto se llevará a cabo una FLIA de EMERGENCIA en la puerta de ingreso al Centro Cultural General San Martín, ubicada en Sarmiento 1551.

¿Qué significa "de Emergencia"? que no forma parte de la grilla tradicional de FLIAs sino que se realiza en apoyo a causas urgentes, en éste caso, en conjunto con la Resistencia de la Sala Alberdi.

¿Qué es la Sala Alberdi y cuál es su lucha? Es un espacio cultural ubicado en el Centro Cultural General San Martín (Sarmiento 1551 - piso 6°). En el link a continuación pueden informarse con mayor detalle: www.teatrosalaalberdi.com.ar/lucha.php


La feria del libro independiente y alternativo (F.L.I.A) nació en la ciudad autónoma de Buenos Aires - Argentina en mayo del 2006. Este primer encuentro se llevó a cabo entre autorxs y editorxs independientes que buscaban y encontraron de esta manera la forma de difundir sus trabajos, en un encuentro multitudinario, hasta ese momento sólo lo habían hecho individualmente en calles, plazas y alguna que otra librería o centro cultural alternativo.

A partir de ese intercambio multidisciplinario cultural, ya que participaron no sólo literatxs sino también artistas plásticos, visuales, circenses, músicxs, actrices y actores, documentalistas, cineastas y más, la feria no ha parado de expandirse por todo Argentina y otros países latinoamericanos, es así que ya se ha realizado en las capitales de Chile, Uruguay. Colombia, Paraguay, y en Argentina en ciudades de Córdoba, Santa fe, Neuquén, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Río Negro.

En Buenos Aires (zona norte, zona sur, zona oeste) y La Plata se han realizado muchas más, con un poder de convocatoria importante.

Hoy se siguen gestando nuevas ferias, como las de Chiapas y Guadalajara - México y Rio de Janeiro - Brasil.

Todas los grupos organizadores de cada FLIA estamos nucleadxs en una lista interna única donde intercambiamos propuestas y rumbos a seguir. La esencia de esta familia es la autogestión y la autonomía, requisitos indispensables para la realización dentro de este marco (no buscamos ni aceptamos ayuda estatal ni privada, sólo estamos abiertos a recibir propuestas de otros grupos o colectivos en pos de fomentar nuestra cultura e identidad popular).

Poco a poco hemos ido tomado conciencia que esta cultura e identidad, y decimos latinoamericana, ya ha traspasado las barreras y obstáculos que impone el sistema mercantil - capitalista. Creémos en la unión de los pueblos y que su lazo es nuestra independencia, la libertad que nace de autogobernarnos y gestionarnos como raza de la madre-tierra.

La organización es a través de asambleas horizontales y abiertas para quienes busquen compartir su trabajo y/o su pasión por el arte.


CALENDARIO:

VIERNES 24 DE AGOSTO
FLIA DE EMERGENCIA IIPOR LA SALA ALBERDI
DE 12 A 24 HS.
SARMIENTO AL 1500 - C.A.B.A

SABADO 1 DE SETIEMBRE
PARTICIPACION DE MIEMBROS DE LA FLIA
EN EL GRATIFESTIVAL
FABRICA DE LOS SUEÑOS
SANCHEZ DE LORIA 59

SABADO 8 Y DOMINGO 9 DE SETIEMBRE
FLIA LUJAN
https://www.facebook.com/flia.lujan.9

SABADO 15 Y DOMINGO 16 DE SETIEMBRE
FLIA OESTE
https://www.facebook.com/flia.oeste

SABADO 22 DE SETIEMBRE
PARTICIPACION DE MIEMBROS DE LA FLIA
EN EL ENCUENTRO
ARTE URBANO Y DERECHOS HUMANOS
EX ESMA

SABADO 22 Y DOMINGO 23 DE SETIEMBRE
FLIA POSADAS - MISIONES
www.fliaenmisiones.blogspot.com

SABADO 29 Y DOMINGO 30 DE SETIEMBRE
FLIA CAPITAL
reuniones organizativas lunes 20 hs
av. avellaneda 645

SABADO 6 Y DOMINGO 7 DE OCTUBRE
FLIA ESCOBAR ZARATE CAMPANA
https://www.facebook.com/flia.escobar

VIERNES 12 SABADO 13 Y DOMINGO 14 DE OCTUBRE
FLIA LA PLATA
https://www.facebook.com/flia.laplata

en construxion:
FLIA SANTA FE
FLIA PARANA - ENTRE RIOS


INFO ACTUALIZADA:
www.feriadellibroindependiente.blogspot.com

«Roma», de Lidia Rocha


Roma, de Lidia Rocha

Roma

Lidia Rocha

ilustraciones de

Ariel Muñoz

prólogo de

Fredy Yezzed






En principio me imaginé que iba a leer la construcción de Roma, quizá, después de un viaje o bajo la lupa del recuerdo de algún familiar. Dije Roma y me imaginé las fuentes ampulosas, la Capilla Sixtina con sus desnudos, los gladiadores, o los gatos sobre los tejados protestando, como nosotros, por culpa del calor o el olor a basura que nos invade. Pero vas a la bella metáfora de la ciudad-cuerpo, de la ciudad-amor, de la ciudad-deseo. Luego al adentrarme en tu libro me di cuenta que tú, él y todos nosotros somos Roma. Esta ciudad que le hubiese quedado muy bien calzada a Buenos Aires es una ciudad del erotismo: “Nupcial, lujosa, hecha de lluvia eléctrica. Tremenda”; del deseo: “su deseo extendido, esa promesa, que es más intensa porque no se dice”; de la lujuria: “Nos iremos a Roma, a cuando los amantes copulaban en las calles mugrientas, a los templos oscuros, a los cuerpos baratos”.
Hay en tu libro, como en toda ars amatoria, prohibición: “Cada uno a su vida. No la toques“; vivificante sexo:“Solo las bocas que buscan redimirse en la boca del sexo”; deseos oscuros e insatisfacción: “yo nadaba en el líquido amniótico de tantos cuerpos juntos”; lirismo e imágenes bellísimas: “un arco tendido era yo y recibía amor a manos llenas”; metamorfosis y mito griego: “fracasa en su intento de ser planta, liquen, de abrirse contra el muro donde sembraba siemprevivas”; desamor con sus tintes de cursilería:“así es como la magia del amor se termina, sin heridos, ni súplicas”; y desamor con sus pinceladas profundas: “Cansados de empujar este barco, rendidos ante la evidencia. Un fondo negro. Una escena sin gente”; violencia y despecho: “¿Quién le hablará sucio al oído mientras se entrega como a la muerte misma?”.
Preguntas al final del libro:“¿Habrías de este modo abandonado Roma para siempre?”, y me respondo solitariamente: “He vivido toda mi vida en Roma”.

Fredy Yezzed López Barón



(fragmentos)

Ariel Muñoz
 estos amantes se han ocultado uno al otro su corazón. Se dieron en cambio nubes de colores que se abrían en magnolia o dragón chino y caían lluvia de pólvora dispersa. Perdieron los temblores del alma por una música de cañerías en la noche sola. No sucedió, no sucede, no sucederá. Un amor de artificio, una guarida. Ni intimidad, ni alma trastocada por el goce. Todo por conservar impávida la imagen, el toque de los ojos, un roce de la piel, la fantasía
(…)
lo inalcanzable pagará su precio. Eclipse interminable. Que la tierra no la estrangule con sus capas de reina. Te odia, te ama. No te acerques. No morirá si permanece en esa primavera. No la atarás a tu ciclo de sangre, a la repetición, no harás un nido en su costado izquierdo. Será como el arco siempre tenso, recién disparado. O como la flecha que no tiene rumbo o que lastima, antes de estar dispuesta una cacería nueva. Te ama, te odia. Se irá al exilio hacia ninguna parte. Sólo la vibración desajustada de una melodía que habrá sido posible y no consuela

*
Ariel Muñoz
a ella (antes) le gustaba el peligro, o eso dicen. Estrellaba los viernes contra las ventanas. Y se comía la mañana del sábado. Ella (antes) era arriesgada, te hubiese hundido su taco en la garganta. Cortado tu aliento en julianas finitas. Desbocada, dominante. Y vos ahora, de esa miel un recuerdo. Las muñecas tajeadas por no oírla

ella canta sobre la parte alta. La pajarera abierta por lo bajo. Así capturan a los jilgueros sobre los alambrados. Ella se vuela. Te mira desde el trapecio de las hojas, se balancea sobre el mar de pampas. Rebelde contra la tarde que no hinca el pico. No te suelta. Tu corazón en la mira queda seco
(…)

*

Ariel Muñoz
por todas las manos que esa tarde, su noche y su mañana, me tocaron, podría jurarte ahora, (como quien hace a los dioses su rendición de cuentas) que, cuando yo nadaba en el líquido amniótico de tantos cuerpos juntos, en su perfume a sándalo gastado, en esa intermitencia del mirar y el deslizarse, no escuchaba los címbalos sino mi corazón, y mis dedos buscaban bajo una piel y otra el flujo de tu sangre

al resplandor de fuego de la orgía, las hebras enroscadas de unos cabellos negros sobre el óvalo, la pulpa de unos labios, la tentación dispersa y mis manos hundidas en un cuerpo que era copia del mío y que temblaba… en el humo dorado de los suspiros de los que Afrodita no se harta (nunca), un arco tendido era yo y recibía  amor a manos llenas, y esperaba tu toque y me iba muriendo convencida que al recibirte así lujuria y castidad eran exactas
 (...)


*     *     *      *      * 


Lidia Rocha
Lidia Rocha

nació en Trenque Lauquen (provincia de Buenos Aires), es profesora de literatura, diplomada en Ciencias del Lenguaje por el Instituto Joaquín V. González. Publicó Aves migratorias en 2006. Participó en los talleres literarios de Susana Szwarc, Enrique Blanchard y Félix de la Paollera. Formó parte del plan de lectura Leer es crecer de la Subsecretaría de Cultura de la Nación. Realizó el ciclo Poesía en el Living de Recoleta. Coordina, con Gerardo Curiá, el encuentro literario Literatura Viva, y colabora con Inés Manzano en la realización del ciclo de poesía Interiores- Poetas del país 

Una entrevista

1) Nuestras posturas como poetas, personas amantes del arte, son distintas, tenemos distintos puntos de partida, que sin embargo de alguna forma se encuentran, complementan. "la poesía es imprescindible, pero me gustaría saber para qué" nos preguntás a través de Cocteau. Pequeña frase que tiene el efecto de patear el tablero, sacudir los axiomas sobre los que se sostiene el arte y traer algo así como una bocanada de aire fresco... ¿es realmente indispensable el arte? ¿para quién? ¿para qué? Revisar la idea que plantea al arte, la poesía como algo inútil pero necesario.

Dafne: el arte es indispensable por varios motivos: uno porque deja plasmado una época. Es la forma más fiel que tiene el ser humano de plasmar una época determinada. Ej: el vaciamiento de la poesía de los '90.
Hace que el individuo que observa una determinada obra, contemporánea o no, tenga la posibilidad de viajar a través de la misma. Y en tercer lugar para el creador, yo lo pondría en último realmente, dándole la posibilidad de expresar lo que siente.

Leticia: piensa la respuesta, dice, tal vez desde un lugar más egoísta y limitado: el creador. Ciertamente no es indispensable para estar vivo, para la vida, y sin embargo, para ciertas personas la hace vivible. A veces no se entiende el mundo y es necesario inventarle un sentido. Como diría Heidegger, poéticamente habita el hombre en el mundo...
El artista habla hoy para ser escuchado, dialogado, quién sabe cuando. La más de las veces habla en el vacío sin otro eco que su esperanza.

2) Distintos factores nos impulsaron a desarrollar este proyecto editorial:
-ganar de vivir de lo que amamos y no tener jefes.
-deseo de publicar, ver publicado, tener el libro de autores que nos interesan y no tienen acceso al mercado editorial.
-revalorizar el trabajo del escritor.

Los pasos de nuestra tarea como editoras, son muchos. De hecho nos ocupamos de toda la cadena, desde la selección de los libros (tienen que seguir un criterio editorial, ser libros que nos guste leer, libros que nos gustaría tener en nuestra biblioteca), luego su edición y diseño, el cuidado del libro como objeto (utilizamos cartulinas con textura y relieve), los trámites en la cámara del libro, hasta su hechura física (impresión, compaginación y armado), armamos una pequeña imprenta en nuestro departamento y hacemos un trabajo prácticamente artesanal. E inclusive de su distribución y venta. Hasta algunos los escribimos nosotras mismas. Hacemos todo. Nos apasiona.

3) La verdad que no estamos preocupadas por la vida del libro. No creemos que el hombre deje de tener nunca la necesidad de expresarse. La palabra, el lenguaje es parte inherente suya, no va a dejar nunca de usarla y perderse en ella. El libro, en un sentido amplio, es su soporte. Fue cambiando a lo largo de la historia.
Lo amamos como objeto-papel, con peso y textura, olor; no somos las únicas, ni vamos a dejar de serlo. Por otro lado, el formato digital, el e-book, se está expandiendo y no lo descartamos como un medio paralelo. No creemos que se excluyan.

4) Actualmente la producción de poesía es riquísima, se están publicando muchos y hermosos libros. Hay nuevas editoriales, más que interesantes. La pobreza se ve en las grandes cadenas, los supermercados del libro y en las librerías de viejo, a las que en líneas generales todavía no han llegado estas producciones, aunque a veces uno se puede llevar una grata sorpresa... no hay que dejar nunca de recorrerlas. Para buscar poesía y nuevas producciones, se puede recomendar la librería Norte frente a la facultad de ingeniería, La Libre y Fredo en San Telmo, de la mancha en corrientes, Crack-up y Eterna Cadencia en palermo, entre otras.

5) Más que autores que no publicaríamos, hay contenidos que nos interesan para nada difundir. Como ser contenidos religiosos, institucionales, militaristas, discriminatorios, cosas que fomenten alguna forma de violencia.
Por otro lado, aunque tengan una gran salida comercial, no nos gustan los libros de autoayuda. Comprendemos la demanda y necesidad del público en general, el mundo postmoderno multiplica insatisfacciones, pero no creemos que se contrarreste con respuestas más o menos simplonas.

6) ¡No hay poema indispensable! Hay poemas que amamos y que van cambiando con el tiempo, no siempre los mismos. En su momento, en la adolescencia, leímos a Pizarnik como una biblia y después la gastamos. Hoy por hoy, podemos decir Olga Orozco en general, la ironía tremenda de Thenon en Ova Completa ("Antología", "Musik"), Vallejo... el más recientemente descubierto Watanabe (sus poemas de animales "El lenguado", "en el bosque de espinos"), "Itaca" de Kavafis, tantos...

7) www.edicioneslamariposaylaiguana.blogspot.com
lamariposaylaiguana@gmail.com.ar

Prosas del desbarranco, de Leticia Hernando

Porque a los que gritan se los amordaza, porque estuvimos gritando toda la noche, dueñas del silencio, y por bailar los barrancos más altos del desierto, doblada en mi cuerpo, tocada por la posibilidad de un verso, he bordado letras en un pulcro papel, tejido cajitas de Pandora. Implorado, feral y sin lenguaje, por una palabra que se abra. 
Solo ramilletes de papeles doblados que esa persona que se llama madre ha guardado, sin leer, junto a los libros infantiles.
Mas ay! madre, si supieras, cuanto en mí hay de silencio, cuanto en mí puede el vértigo.
(carníboras las palabras, hacen y deshacen. Y hasta puede que ya no me desarme.)
Una vez me ahogué. Y me sacaron de los pelos de un pozo de agua turbia y empantanada. Era invierno.
Luego me veo: cuerpo desnudo en un cuerpo inmaduro (leves pezones contra las costillas), temblando detenidas en las vísperas de la asfixia. Me arrancaban de la noche con una toalla áspera y blanda fregando la piel. Me volvían del silencio y no tenían palabras.
Y era casi una suerte no haberse muerto. Rodar la sangre por el cuerpo. No poder coagularse. Oscurecerse. Llevar la cuenta de un ritmo que tiende a cero.
Una vez me ahogué. De una vez y para siempre.
(prosa V )

Habitante del pantano, obscuro, denso. Vaga entre la niebla de la palabra, la niebla de la metáfora, la niebla del destino, la niebla del silencio, la niebla...
Casi no quiere saber del silencio. Pero es tan grande el amor. 
(...)Encontrar la palabra para decir lo que no quiero saber, lo que sé con certeza. Quedarme parado mirando a través de un vidrio o una reja la realidad. Mínima, profunda, serena, en el desquicio de la virtud de poder decir, aunque no entiendan.

                                                                            Alba de Tanti

próximos títulos II

La avidez del silencio (poesía)
por Dafne Pidemunt


los dioses son dioses porque no se piensan
Pessoa

He de escribir
Para que algún Dios
Se arrime hasta mis piernas,
Desvanezca en mis brazos.
Para volcar la culpa de dolerte.
La hostia capital que no he tomado.

(Llevo el pecado como un rezo
que nunca me enseñaron)

-Quise decir: amar.
-Quise decir: alguna vez te tuve entre mis manos.

Pollera Pantalón (cuentos de género)
por Paula Jimenez

El juego de las estatuas, de Dafne Pidemunt

El juego de las estatuas




El juego de las estatuas


por

Inés Manzano



Este es un libro impiadoso. Ninguna piedad para la voz que lo sostiene, ninguna piedad para el lector. Todo el tiempo esa voz que se quiebra las piernas, que aúlla, que se despedaza, que sopla panaderos pero sin recordar la cábala y entonces se devora el hambre de su propia carne.

Esa voz, esa voz todo el tiempo, un hilito de voz, una nena, una huérfana que danza sobre la cuerda floja, sobre la soga tensa de su lengua que tuerce y retuerce los sentidos; y cuando calla, nombra; y escapa por el agujero de sus piernas; y recuerda canciones que nunca había escuchado. Ah... ¿La poesía era esto? ¿Huir hacia el peligro? ¿Acurrucarse en la intemperie de la nieve? ¿Descansar en el  horror?

Este libro es un lugar donde besar se besa sólo en la herida, donde el deseo es desalado y dulce pero extranjero y la muerte, una sombra en el espejo. Pero hay una música de aliteraciones para coser las alas allí de donde fueron arrancadas y retahílas donde persiste empecinado lo que no se ve.


Este libro es un cuerpo minado. Poemas donde merodea la ironía feroz que nos soplaba Thénon, donde suceden las batallas; campos donde se concentra el dolor de los golpes que nombraba Vallejo, donde la nena de papá y mamá se muerde el desamparo y nos obliga a vagar por el hospicio de ese dolor feroz. ¿Dónde está la que era yo, la que debí haber sido? Desde la edad más tierna muero bajo el ojo afilado de mi verdugo; sostengo el mundo que truena a mis espaldas. Y no hay respiro. Salvo, en el fugaz abrazo de la amada; salvo, en el precipicio de su voz; salvo, en el enfurecido amor de la poesía, en el vértigo de su voz.

De esta voz, no se sale indemne. De este libro no podemos salir sin habernos perdido antes, sin abandonarnos a las esquirlas de su sangre donde late lo que todavía nadie nos había dicho.

Poeta nacida de vientre judío

Ella no me ama a mí.
Ella ama mi palabra, mi juego.
Poeta nacida de vientre judío
le digo en idish cosas que no entiendo en castellano
lo que sea por otra noche en sus brazos
lo que sea por otro beso en mis pálidos labios.
-Querés palabras?-le dije.
Jamás se detuvo en las palabras que no podrían
nunca bucear por su sexo
como lo hace mi física lengua.
-Más poemas, pequeña!, Más poemas!-
me exigía cada noche al dormirse en mis brazos
-O se ama o se escribe.
Amor y literatura no deben tocarse-
Ella sabe y no le importa.

Poeta nacida de vientre judío..
Le invento palabras
en todos los colores, sabores y posibles conjugaciones.
Juego con la facilidad del lenguaje en mi lengua.
(siento el jugo derramándose en mi boca,
desde mi lengua poética hasta mi física lengua)

-Si querés un buen poema no me ames-
ella sabe y no le importa.

Y digo:
Me ama? y digo quién sabe y quién sabe qué.
Y digo: No me ama!
Y digo: Es hermosa!
Me salgo de ella
Me olvido de amarla.
Y....... ahhhhhhhhh
suspiro mediante
comienzo el poema
que diré esta noche. 

*    *    *    *    *    *    *
http://edicioneslamariposaylaiguana.blogspot.com.ar/2013/05/dos-poemas-de-dafne-pidemunt-traducidos.html

http://edicioneslamariposaylaiguana.blogspot.com.ar/2012/10/la-avidez-del-silencio-de-dafne-pidemut.html

Dafne Pidemunt
Dafne Pidemunt nació en Buenos Aires en el año 1977. Realizó estudios de cine en la Escuela Municipal de Cine y Video de Lomas de Zamora. Participó de diversos ciclos literarios. Realizó tallerres de escritura en La Casa de la Poesía. Tiene publicado El juego de las Estatuas, 1 ed. YUGEN, 2004. Actualmente está preparando su segundo libro «La avidez del Silencio», estudiando el profesorado de castellano, literatura y latín en el Instituto Superior J.V.Gonzales y dando clases de escritura creativa.

Almas de Sótano de Máximo Rodriguez



La acción se desarrollará este 
sábado 19 de noviembre 
desde las 23 hs 
en las profundidades del bar  
La comunidad del cisne
Búlnes y Potosí, a media cuadra de la plaza Almagro.
Súmense a la fogata.




Máximo Rodriguez


ALMA DE SÓTANO

No importa lo que arrastres
acá la locura toma forma de calesita
la niñez es el cuchillo en los sesos

una galería de payasos ahorcados
de madres y padres
borrachos, impotentes, boxeadores,
en la trama de las letras

hay una plegaria
para no morir descalzo
donde el corazón es una mueca
y la sangre el ritmo del descenso



acá no importa lo que vivas,
alma de sótano

calle de pintores poseídos
de cuadros colectivos de enajenación
tumba de la locura

hay voces todavía
entre los muebles y el sueño interrumpido
existe aún la sed y la cascada

belleza de alma de sótano
paz de ira luminosa,
entre los hierros pantano fin,
Vos. 




...El sótano, esa «embarcación en llamas en medio del mar», es atemporal. Allí siempre es de noche, todos los seres tienen cualquier edad y no importa. La oscuridad los conjuga e iguala bajo una misma ley: la ansiedad, para no dejar más que cáscaras vacías; y serán entonces: «costillas arrancadas a la luna», «cápsulas de tormenta» o mera ceguera, vacío, carne...
En las formas que adopta el amor y la soledad, la noche aúlla, dura como el cristal se hace añicos, derrama su líquido sucio. «cuatro tiros/ me incendiaron de a poco/muy sensualmente endurecieron mi alma/que es blanda como una paloma»...

prólogo e ilustraciones: Leticia Hernando

María Meleck Vivanco: Mar de Mármara, alucinaciones del azar

Viernes16 de septiembre 19 hs presentamos 
Mar de Mármara

Mar de Mármara (alucinaciones del azar)

 Canciones para Ruanda

María Meleck Vivanco



Presentan
   Jorge boccanera
  Laura Yasan
Músico invitado:
   Ica Novo
Recitado:
   Elizabet Moino



«Tan contundente es la poesía de Vivanco, que cada verso la representa; elijo dos: «todo respira incendio» y «ella se pudre en sueños»; son apenas señales de una selva interior donde hierve su marmita de fuego derretido. Con datos pálidos, hilachas del bosque, fulgores que duran un parpadeo, arma una y otra vez la historia de una niña que posa sus enormes ojos en las «huellas carnívoras» de la noche. Otra de sus anotaciones habla de: «el misterio de una espesura abierta», dando cuenta del hecho poético: la posibilidad siempre remota de entrever por una rendija los matorrales del enigma. Poeta de la videncia,  Vivanco trabaja con paisajes exuberantes y devastados, donde el amor y la muerte abrevan en la misma poza. Así, la urdimbre de sus imágenes incorpora paisajes astillados, naufragios, cacerías, pesadillas, pero también la vehemencia del erotismo, la exaltación de lo vital y un amor que es vocación y esmero...»  

Jorge Boccanera



Los trabajos sin luz


   Esta limosna turbia del carnaval  Tan inocente, que vuelve a saborear las últimas hipocresías del otoño  En hilos simulados de caricia y entera red confiable  En navegar la nada a torbellinos 
   Muchacha pequeñita disfrazada de loca  Su ley no la resguarda de los cuervos  Sus trabajos sin luz, nadie los mira  La belleza, como viuda del sueño, no resuelve su taquicardia de latidos  Ese rumor de abejas delirantes que recorre el zodíaco
    

   Celoso, ultramarino, regresa Dios con las primeras lluvias



La luna de mísera


   Vi el desamor   Vi la estrella mortal caer sobre mi gozo su cuchillo de punta  Invadí con mis branquias la fuente del deseo, dando vuelta un caldero de niños desvelados  Y a través del dolor bebí de un vino dulce, donde ardían promesas de parte de lo absurdo
   Vi malabares que ofrecían la justicia bautizando con agua de llanto de usureros  Me arrastré por la piel de los hombres sin tierra, en un ramo espectral orquestado de pájaros
   Frotando el paraíso como si fuera lámpara, me dije: mi niña consentida volverá a enamorarse  Cuando se transparente una tregua de sangre  Y la luna, de mísera, se cubra de retazos


   Y ascendí como un ángel a excesivo prodigio




María Meleck Vivanco

Valle de San Javier, Córdoba, 1921 - Uruguay, 2010. En poesía ha publicado Taitacha Temblores (1956, poemas quechuas, Lima, Perú); Hemisferio de la rosa (1973); Rostros que nadie toca (1978); Los infiernos solares (1988); Balanza de ceremonias (1992); Canciones para Ruanda (1997).
Su obra ha sido reconocida por las siguientes distinciones: Premio Libro de oro, Lima, Perú (1956); Segundo premio de poesía de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires (1978); Premio Fundación Argentina para la Poesía (1988); Premio de Poesía del Fondo Nacional de las Artes (1991); Premio UNICEF, Nueva York, EEUU (1997);Premio Universidad de las Letras, Habana, Cuba (1997); Premio Fundación de los Poetas Vivos (1998).
En 1978 fue invitada al  Tercer Congreso Latinoamericano de Mujeres Escritoras, organizado por la Universidad de Otawa, Canadá y, en 1999, al Congreso Internacional de Surrealismo en el Tercer Milenio realizado en Roma, Italia.

«Almas de sótano - Cristales», de Matías Máximo Rodriguez

un poema de Almas de Sótano
 CONVERSACIÓN DE SÓTANO
                                                                                          
Yo no vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura,
pero encontré a hombres derretidos por la ventolina de la mañana
y mujeres de medias rajadas,
crudísimas por no encontrar las jeringas
que escondieron en el raid puertas adentro
de la noche anterior.

«La ansiedad es mi pueblo
siempre vuelvo y me revuelco en el charco en que nací:
donde un imperio de hormigas trabajaba entre los escombros
había una descocida bolsa de zanahorias,
con brazos y un corpiño, a la que llamábamos madre»

Al lado una vecina en silla de ruedas
nos tiraba con manzanas y otras frutas
para evitar la muerte por desolación.

«¡Y el hombre que caminaba por los techos!
¡Cuántos terrores de circo! »

Las noches llegaban sobre una luciérnaga tenebrosa
y el aullido del afilador retorcía el ventanal.

«¡Furia por esa sombra inquieta!»

Un chico al borde del ataque de nervios
una pupila grande que trepa el paredón cubierto de vidrios
y desangra y hace un charco siniestro y empieza otra vez.

«Escucho las agujas que lento lento y con fuego
se restan de la tejedora y caen al suelo superlimpio»

Y no pude ver las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura
era ciego, soy prófugo.

 un poema de Cristales

I

Pasos de terciopelo
cisne de sed,
raspa los sueños

Derrama
y la furia del amanecer olvida
al ser sin ser que dice:

                                   El amor cambia de forma,
                                   luego insulta