2015: Próximo título III. "Un día en las vidas de Jorge-Matías", de Isabel Garin

Un día en las vidas de Jorge-Matías

Isabel Garin

Ilustraciones Perla Margulies


Presentación:
jueves 15 de octubre   19.30 hs
en Bar Comunidad del cisne
(Humbreto 1º esq. Bolivar)




"Un día en las vidas de Jorge-Matías" de Isabel Garin
«...Cada mañana tengo que entrar al juego. ¿De qué color es la pildorita que hay que tomarse? Como en Matrix, la película, yo elijo una de dos y me la tomo pero como estoy tan dormido siempre me equivoco y tomo la que me hace entrar. Lo que yo quiero es no entrar, pero entro igual. O por lo menos alguna vez quisiera jugar este juego sin que fuera en primera persona. Siempre entro de cabeza y tengo que jugar o jugar. Me gustaría uno donde yo hiciera  jugar a otro, a un héroe que se las ganara todas...»

Bajo un calor agobiante que termina en tormenta apocalíptica, en una BsAs colapsada, frenética, colorida; J-M trata de llegar al final de su jornada... A veces Jorge, a veces Matías, según su posición en la historia, juega su día pasando pantallas y perdiendo vidas. Así, hasta que comprende que tiene que asociarse y quién está de su lado, irán pasando ministerios públicos, manifestaciones, represiones policiales, fiestas, calles, subtes, cortes de luz, inundaciones...


Perla Margulies


Isabel Garin

Isabel Garin
es bibliotecaria y escritora. Ha recibido premios y menciones en poesía y ha publicado en la antología  Voces femeninas en la poesía actual (Ed. Amaru, 1989). 
Desde hace tiempo se dedica a la narrativa y escribe novelas, cuentos y relatos. Es autora de Base de mis datos y Rojo vivo, y del volumen Puerto de Biblos, algunos de cuyos cuentos han sido premiados. En 2011 publicó Lo que dijo la calle (Ed. El colectivo),  obra multimedia que presenta su recopilación y análisis de las expresiones callejeras durante las movilizaciones de 2001-2002. 
Como bibliotecaria ha elaborado en co-autoría La cita documental, una herramienta para la escritura en  Ciencias Sociales. Mantiene el blog Sembrando el Viento, donde suele presentar parte de su producción literaria, como los Cuentos de bibliotecarios, difundidos por variados sitios de Internet, y crónicas urbanas. 
Esta obra, su primera novela publicada, fue finalista en el concurso de novela de Clarín, 2009.

Piezas crudas, de Soledad Gómez Novaro

Piezas crudas, de Soledad Gómez Novaro



Piezas crudas

de

Soledad Gómez Novaro


ilustraciones de

Perla Margulies








"Intensidad y delicadeza. Como quien traduce con una pluma finísima el grito de una bestia, así Soledad Gómez Novaro le da voz al animal. El animal, que en este texto funciona como una categoría zoológica en sí misma, como el habitante de un reino sin otro nombre que el que dan el hambre, la garra, la urgencia de libertad. Con sus cuatro patas, su pelaje sucio, los ojos brillantes, se desliza por las páginas de Piezas crudas y mata. Metáfora del instinto vital reprimido por la sofisticación intelectual, la criatura inventada por Gómez Novaro es su manera de sacar afuera lo indomable, propio y reconocible. «El colmillo asoma en la boca tierna del animal dormido (…). Y lo sostiene, lo adormece, lo deshace la tierra, se hace tierra el animal, tierra que soy yo, que soy el animal», dice la autora. Pero no es inocente y se erige también en la guardiana que vela por su encierro y la que lo deja ir: «Se soltó», digo al cruzar la calle o en el ascensor, y me mira una mujer, y finjo, por absurdo que parezca, no haber sido yo quien dijo esa frase que, como el animal, se soltó». Palabra animal, entonces, la poesía. Literatura capaz de destejer la trama defensiva del lenguaje correcto que ata y encadena. Garra que raja el cuero de la estructura y la convención. Pero literatura al fin, está obligada a pedir socorro a esa herramienta de domesticación del espíritu que es la palabra. Contradicción, dicción  de dos cosas al mismo tiempo, que es la base de este maravilloso texto que encontró en las tintas de Perla Margulies su compañía perfecta. Esas criaturas blanquinegras, insinuadas y bestiales, que Margulies plasma sobre  fondos  de una escritura cursiva indescifrable, parecen sintetizar el espíritu crudo de estas piezas breves y concentradas, con lo que tienen de bello y lo que tienen de terribles."

Paula Jiménez España

Perla Margulies
Buenos Aires, octubre de 2013

Destellos del alma animal


Perla Margulies
La escucha del canto, la irrupción de una voz autónoma y certera que se expresa desde lo ignoto sería, para Joseph Campbell, la primera señal del don chamánico. Por medio de ella, un animal traduce su presencia y toma forma humana para derramarse a través de la melodía. 
La belleza visual de este pequeño volumen nos incita a añadir al poder de los artistas en su función chamánica, el don del dibujo. Valiéndose de éste, a través del manejo de tintas, plumas y pinceles, Perla Margulies recrea el poder de la bestia con visiones sutiles y viscerales, yendo al encuentro de lo que James Hillman revela como nuestra «alma animal». Mediante imágenes que desnudan erizamientos y delicias; trazando líneas y texturas hipnóticas, sugiere tormentos e imbricaciones que completan las palabras, sin subordinárseles en lo absoluto. 
Como creadora, nos invita a acompañarla en la inquietante búsqueda del resabio inconsciente de lo crudo, supuestamente enterrado en el cemento de nuestra pesada urbanidad o hundido en la ciénaga de sus formalidades inútiles.

Cecilia Casamajor

Buenos Aires, noviembre de 2013

(fragmentos)

El animal anda suelto. Hace tiempo que ronda y no vuelve a su jaula. Lo sé por mis temblores al atardecer, porque siento, cuando me duermo, o entre un sorbo y otro de café, o en un silencio repentino en la oficina, el roce mudo de su pelaje negro en las paredes, porque siento con él por las noches el hambre de las bestias que buscan, que acechan. 
Por eso sé que está suelto el animal.

*     *     *

«Se soltó», digo al cruzar la calle o en el ascensor, y me mira una mujer, y finjo, por absurdo que parezca, no haber sido yo quien dijo esa frase que, como el animal, se soltó.

*    *     

Sed de sabores que desconoce. Pisadas mudas entibian el suelo. Busca presas que nunca vio. Brama.

*    *    *

Abrir un hombre a la mitad, sobre la hierba. Posarse vientre sobre vientre. Que el hombre sienta el pelaje espeso y lustroso, y más abajo, la piel caliente, el jadeo hambriento del animal. Abrirle el pecho con las patas tibias y crispadas, con el rocío helado en las garras. Abrirlo al medio. Oler la carne abierta a la intemperie, rosada ante la noche fría y el brillo de la luna. Abrirlo al fin. Y devorarlo.

*    *    *
Perla Margulies

Soledad Gómez Novaro.

Nació en Buenos Aires en 1970. Estudió la carrera de Letras y se desempeña como docente. Participó en talleres y espectáculos de narración oral. Actualmente se dedica a explorar posibilidades creativas en la escritura. 
Junto con otros autores, integró la antología de poesía y narrativa Tal vez debería yo hablar del fuego, sólo del fuego (ediciones la mariposa y la iguana 2012).

Perla Margulies

Nació en la Ciudad de Buenos Aires. Egresó de la Escuela Nacional de Bellas Artes «Prilidiano Pueyrredón», en la especialidad de Pintura. Concurrió en forma paralela al taller del pintor Aníbal Carreño. Completó su formación en cursos y seminarios de Grabado en la Escuela Superior de Bellas Artes de la Nación «Ernesto de la Cárcova». 
Colaboró en medios gráficos, entre los que se destacan: Plural, Revista Cultural (Méjico), Cuentas Pendientes (Revista de la Comisión de Derechos Humanos de la Cátedra de Osvaldo Bayer), Tras Cartón, Dulce X Negra y en publicaciones del Área de Educación de la Municipalidad de Buenos Aires. Asimismo formó parte del equipo de redacción y diagramación de la Revista Sudaca, una Alternativa de Cultura Nacional.
Realiza exposiciones, tanto a nivel nacional como internacional. En el ámbito local, recibió numerosas distinciones en salones dedicados al Grabado. Obtuvo una beca del Fondo Nacional de las Artes en la especialidad «Expresiones Folklóricas». 


Perla Margulies

Perla Margulies

"El damero de los sueños" de Gerardo David Curiá

El damero de los sueños, de gerardo David Curiá



El damero de los sueños


-pampa y asfalto-


Gerardo David Curiá



El hombre navega


El hombre navega
el ecuador de la mañana
sentado en el banco verde
de una plaza.

Sus manos caen
sobre la tela áspera
del pantalón.

Su cuerpo es un cuenco
de aire tibio
y hay nidos de sombras
en el gris oscuro
de su barba.

Y la luz se refleja
tan tenue en sus ojos
que el espacio se abre
y madura el silencio.


El significado de un durazno
                       
El fruto sólo puede madurar en el día justo,
y es tan frágil que
-con tan sólo rozarlo las sombras de la luna-
se deshace en la apariencia de la muerte;
sin embargo,
en las arrugas del carozo,
esconde la eternidad y la templanza.

Todo depende de la tierra y del tiempo.
La certeza del durazno es tan vasta
y tan lejana
que a veces asusta y no existe.
Nieve del estío


Una mujer ha terminado de bañarse.
 
Parada en el centro del vapor
se acaricia
suavemente la espalda
con una toalla blanca
y una gota de agua tibia
cae
 de sus cabellos.
 
Una mujer
secretamente hermosa
se peina el amor
como una novia.
 
La vida late
     debajo de la nieve.



La piel de la belleza


En el luto del lenguaje
crujen objetos olvidados.
 
Una trinitaria
florecida
junto a una hamaca
y la humedad verdosa
de los ladrillos
de un tapial.
 
Lo que no se cansa de nacer
mancha de abismos
la piel de la belleza.





"Todo lo que calla el que canta" (leyendas) de Leticia Hernando

Todo lo que calla el que canta de Leticia Hernando
Leyenda del fuego
Aprende 
a no esperar por tí pues no te encontrarás
Sophia de Mello
I
Era un país de fuego y sin sentido.
Allí, donde crecen las flores blancas del espanto, se criaban niños como amuletos contra el dolor o armas para la venganza, pequeñas granadas de piernas veloces, trofeos de mordaza y silencio.

Donde apenas los brotes de alegría, allí, se danzaba alrededor del silencio como otro fuego.
La niña decía: «El cielo en los pies, el techo curvando la espalda»; y abría la boca como para la risa. Así se quedó, quietita, hasta oscurecerse como el carbón.

II
Cuando ya no se pudieron inventar más fiestas, a hurtadillas de la noche, se escribieron palabras secretas en papeles que se escondían entre las ropas. Y se dieron vueltas alrededor de la casa sin poder entrar, porque a veces hay autos parados en ciertas esquinas que son oscuros -oscuros como el fuego en los pozos de la casa (arden como el miedo)- llamas lejos, atrás, en la memoria.

III
Mis padres me enseñaron que si alguna materia permanece al ser tocada por el fuego, no es su esencia, no es su forma perfecta e indestructible, sino una mutación: variaciones químicas que pueden guardar complejas relaciones con su forma anterior, pero que a veces olvidan.

—Miente el que encuentra pureza en el fuego —me dijeron—, no limpia nada: de un cuerpo quemado lo que queda es carbón.
(Y me llevaron lejos, mundos adentro.)

—Yo habré de volver —prometí—. Yo he de reparar. Yo he de cuidar del fuego.

IV
Fuegos adentro la piel era una trampa que se quebraba. Escupiría poemas. Bailaría ceniza en el aire: blanca y gris porque ese era el signo del miedo.
El deseo, entonces, fue este instante augurando el desierto, el espanto, las brasas.
Hacía temblar como una hoja y me dejé arrastrar por el viento.

Desde entonces, cuando alguien me habla de pureza, afirmo que no es más que un efecto del lenguaje (como Dios, o el orden en que pensamos, las crueldades que con descuido acatamos).

V
De mi hermana aprendí  que las puertas se rompen a patadas (y sino hay que irse), el marco inmóvil.

Que el objeto de estudio puede ser una escusa para la huída.

Así fue la tierra entera su laboratorio. Porque la tierra que pisamos tiembla y esconde fuegos tremendos, y su sitio y mecanismo pueden ser la metáfora que desmonte el marco (o el velo que lo encubra).

VI
Mirando el marco aprendí  que lo real sólo se encuentra fuera de la ley
y que tal vez no sea un lugar tan inhóspito.

VII
De los pasmados por el fuego esperé todo y no aprendí nada:

—Agua. Cántaro fresco. Niña abrasada —me advertían—: Algún día dejarás de caminar por fuego sin quemarte.

(Y eso, si es cierto lo que me enseñaron mis padres, no tiene retorno.)

VIII
Tal vez no sea tan tarde ya y este sol sea otro fuego.
Junto, una vez más, ramitas para la lumbre y las brasas. Ensayo, lento, los pasos de otra danza, busco la articulación de otro canto.

—Quién pudiera torcer la memoria de la materia, demoler la cárcel de la razón.

Leticia Hernando

Leticia Hernando nació en Buenos Aires en 1976.
Tiene publicado los libros de poesía: "La alegría del desarreglo" (ed. la guillotina, 2005), "Loba de sueño rosa" (ed. la mariposa y la iguana, 2010), "Prosas del desbarranco" (ed. la mariposa y la iguana, 2012).
Participó de la antología: "Si Hamlet duda le daremos muerte: antología de poesía salvaje", (Libros de la Talita Dorada, 2010)
Tradujo: "La cruzada de los niños/La croisade des enfants" de Marcel Schwob (ed. bilingüe, La mariposa y la iguana, 2014) y "Carta sobre la génesis de los heterónimos. Antología de poemas" de Fernando Pessoa (ed. La maripos y la iguana 2015.
Desde el 2010 desarrolla el proyecto editorial "La mariposa y la iguana" junto a la poeta Dafne Pidemunt.


2015: Próximos títulos II. "Todo lo que calla el que canta -leyendas", de Leticia Hernando

Todo lo que calla el que canta -leyendas-
Era un país de fuego y sin sentido.

Allí, donde crecen las flores blancas del espanto, se criaban niños como amuletos contra el dolor o armas para la venganza, pequeñas granadas de piernas veloces, trofeos de mordaza y silencio.

Donde apenas los brotes de alegría, allí, se danzaba alrededor del silencio como otro fuego.
La niña decía: «El cielo en los pies, el techo curvando la espalda»; y abría la boca como para la risa. Así se quedó, quietita, hasta oscurecerse como el carbón...

(Leyenda del fuego, fragmento)

Leticia Hernando
Leticia Hernando nació en Buenos Aires en 1976. Participó de distintos talleres, ciclos y revistas literarios. Es estudiante intermitente de la facultad de Filosofía y Letras. Tiene publicado «la Alegría del desarreglo» (ed. La guillotina, 2005), «Loba de Sueño Rosa» (ed. la mariposa y la iguana 2010) y «Prosas del desbarranco» (ed. la mariposa y la iguana, 2012); e inéditos «Pianistas en estrépito y fuga»  y «El abismo que nos mira». Además de participar de «Si Hamlet duda le daremos muerte: Antología de poesía salvaje» (Libros de la Talita Dorada, 2010).
Desde el 2010, junto a la poeta Dafne Pidemunt, desarrolla el proyecto editorial La mariposa y la iguana

Presentación de "Palabra y pluma, textos políticos y otras mariconadas" de Gustavo Pecoraro

"Palabra y pluma" de Gustavo Pecoraro
El libro se va a estar presentando en todo el país y en España.
Fechas confirmadas:

- 15 de octubre / Ciudad de Buenos Aires
- 31 de octubre / Rosario
- 8 de noviembre / Córdoba
- 15 de noviembre / Feria de la Marcha del Orgullo LGBTI (CABA)
- 20 de noviembre / Mendoza
- 21 de noviembre / San Juan
- 22 de noviembre / San Luis
- 6 de diciembre / Mar del Plata
- 9 de enero / Madrid (España)






Las ferias de octubre y presentaciones de libros

Viedma: del 2 al 5 de octubre



Salta: del 11 al 13 de octubre en el XXIX Encuentro nacional de mujeres, en la plaza de las feministas

Añadir leyenda



Bariloche, Feria del libro de Bariloche 2014, del 18 al 30 de octubre


Además, no se olviden, el 15 de octubre, en CasaBrandon (Luis María Drago 236), presentamos "Palabra y pluma, textos políticos y otras mariconadas" de Gustavo Pecoraro.

Y para noviembre se viene: 

13 de noviembre en Casa de la Lectura (Lavalleja 924)
"Piezas crudas" de Soledad Gómez Novaro con ilustraciones de Perla Margulies.

con fecha a confirmar:

"La tartamuda o el agenciamiento del desorden" de Nicolás Malusardi con ilustraciones del autor.

"Todo lo que calla el que canta, leyendas" de Leticia Hernando.



Palabra y pluma de Gustavo Pecoraro



Palabra y pluma-textos políticos y otras mariconadas



Vayan agendando, 
no se lo pierdan,
en octubre sale a la calle
y lo presentamos en la CasaBrandon


Palabra y pluma

-textos políticos y otras mariconadas-

de
Gustavo Pecoraro

















Gustavo Pecoraro

Las cosechadoras de flores, de Paula Jiménez España

Las cosechadoras de flores

(fragmentos)

En el campo, bajo el sol de la mañana, con sus sombreros puestos, las mujeres cosechan. Delicadeza de orfebre es la que tienen cuando le roban sus flores a la tierra.

*

Para decir las grandes cosas, no faltan palabras ni voces ampulosas dispuestas a enunciar, ¡pero hay que decir pétalo, decir todos los días, cada uno, y tomar dimensión de los que cae! Juntas, en el tiempo del descanso, hablan del nacer y del perderse y comparten segundos de silencio antes de volver al yugo, a su negociación con los terrones negros de donde salen juntos fortuna y desazón.


Paula Jiménez España

En poesía publicó Ser feliz en Baltimore  (Nusud 2001), Formas, libro y cd (junto con Valeria Cini. Terraza 2002), la casa en la avenida (Terraza 2004), la mala vida (Bajo la luna, 2007), Ni jota (Abeja Reina, 2008), Espacios Naturales (Bajo la luna, 2009) y La vuelta (Simulcoop, 2013) . En prosa: Pollera pantalón /Cuentos de género (La mariposa y la iguana, 2012). Antologó Tal vez debería hablar yo del fuego, sólo del fuego (La mariposa y la iguana, 2012), compilación de poesía y narrativa. Textos suyos integran antologías argentinas, españolas e hispanoamericanas. Por el cuento “Mariquita Sánchez” recibió en 2007 el 2º Premio de relato corto LGBT de Hegoak (País Vasco). En 2006 obtuvo el 1er Premio Nacional de Literatura Tres de Febrero y en 2008 el 1er Premio Fondo Nacional de las Artes, ambos en poesía. Fue traducida al inglés y publicada en medios literarios canadienses y londinenses. Colabora con los suplemento SOY y Las 12, de Página/12, y Diario Z. Dicta talleres de escritura desde 2001. Es psicóloga y astróloga.