2015: Próximos títulos II. "Todo lo que calla el que canta -leyendas", de Leticia Hernando

Todo lo que calla el que canta -leyendas-
Era un país de fuego y sin sentido.

Allí, donde crecen las flores blancas del espanto, se criaban niños como amuletos contra el dolor o armas para la venganza, pequeñas granadas de piernas veloces, trofeos de mordaza y silencio.

Donde apenas los brotes de alegría, allí, se danzaba alrededor del silencio como otro fuego.
La niña decía: «El cielo en los pies, el techo curvando la espalda»; y abría la boca como para la risa. Así se quedó, quietita, hasta oscurecerse como el carbón...

(Leyenda del fuego, fragmento)

Leticia Hernando
Leticia Hernando nació en Buenos Aires en 1976. Participó de distintos talleres, ciclos y revistas literarios. Es estudiante intermitente de la facultad de Filosofía y Letras. Tiene publicado «la Alegría del desarreglo» (ed. La guillotina, 2005), «Loba de Sueño Rosa» (ed. la mariposa y la iguana 2010) y «Prosas del desbarranco» (ed. la mariposa y la iguana, 2012); e inéditos «Pianistas en estrépito y fuga»  y «El abismo que nos mira». Además de participar de «Si Hamlet duda le daremos muerte: Antología de poesía salvaje» (Libros de la Talita Dorada, 2010).
Desde el 2010, junto a la poeta Dafne Pidemunt, desarrolla el proyecto editorial La mariposa y la iguana

Presentación de "Palabra y pluma, textos políticos y otras mariconadas" de Gustavo Pecoraro

"Palabra y pluma" de Gustavo Pecoraro
El libro se va a estar presentando en todo el país y en España.
Fechas confirmadas:

- 15 de octubre / Ciudad de Buenos Aires
- 31 de octubre / Rosario
- 8 de noviembre / Córdoba
- 15 de noviembre / Feria de la Marcha del Orgullo LGBTI (CABA)
- 20 de noviembre / Mendoza
- 21 de noviembre / San Juan
- 22 de noviembre / San Luis
- 6 de diciembre / Mar del Plata
- 9 de enero / Madrid (España)






Las ferias de octubre y presentaciones de libros

Viedma: del 2 al 5 de octubre



Salta: del 11 al 13 de octubre en el XXIX Encuentro nacional de mujeres, en la plaza de las feministas

Añadir leyenda



Bariloche, Feria del libro de Bariloche 2014, del 18 al 30 de octubre


Además, no se olviden, el 15 de octubre, en CasaBrandon (Luis María Drago 236), presentamos "Palabra y pluma, textos políticos y otras mariconadas" de Gustavo Pecoraro.

Y para noviembre se viene: 

13 de noviembre en Casa de la Lectura (Lavalleja 924)
"Piezas crudas" de Soledad Gómez Novaro con ilustraciones de Perla Margulies.

con fecha a confirmar:

"La tartamuda o el agenciamiento del desorden" de Nicolás Malusardi con ilustraciones del autor.

"Todo lo que calla el que canta, leyendas" de Leticia Hernando.



Palabra y pluma de Gustavo Pecoraro



Palabra y pluma-textos políticos y otras mariconadas



Vayan agendando, 
no se lo pierdan,
en octubre sale a la calle
y lo presentamos en la CasaBrandon


Palabra y pluma

-textos políticos y otras mariconadas-

de
Gustavo Pecoraro

















Gustavo Pecoraro

Las cosechadoras de flores, de Paula Jiménez España

Las cosechadoras de flores

(fragmentos)

En el campo, bajo el sol de la mañana, con sus sombreros puestos, las mujeres cosechan. Delicadeza de orfebre es la que tienen cuando le roban sus flores a la tierra.

*

Para decir las grandes cosas, no faltan palabras ni voces ampulosas dispuestas a enunciar, ¡pero hay que decir pétalo, decir todos los días, cada uno, y tomar dimensión de los que cae! Juntas, en el tiempo del descanso, hablan del nacer y del perderse y comparten segundos de silencio antes de volver al yugo, a su negociación con los terrones negros de donde salen juntos fortuna y desazón.


Paula Jiménez España

En poesía publicó Ser feliz en Baltimore  (Nusud 2001), Formas, libro y cd (junto con Valeria Cini. Terraza 2002), la casa en la avenida (Terraza 2004), la mala vida (Bajo la luna, 2007), Ni jota (Abeja Reina, 2008), Espacios Naturales (Bajo la luna, 2009) y La vuelta (Simulcoop, 2013) . En prosa: Pollera pantalón /Cuentos de género (La mariposa y la iguana, 2012). Antologó Tal vez debería hablar yo del fuego, sólo del fuego (La mariposa y la iguana, 2012), compilación de poesía y narrativa. Textos suyos integran antologías argentinas, españolas e hispanoamericanas. Por el cuento “Mariquita Sánchez” recibió en 2007 el 2º Premio de relato corto LGBT de Hegoak (País Vasco). En 2006 obtuvo el 1er Premio Nacional de Literatura Tres de Febrero y en 2008 el 1er Premio Fondo Nacional de las Artes, ambos en poesía. Fue traducida al inglés y publicada en medios literarios canadienses y londinenses. Colabora con los suplemento SOY y Las 12, de Página/12, y Diario Z. Dicta talleres de escritura desde 2001. Es psicóloga y astróloga.

mesa de periodismo, literatura y género en la Librería de las Madres



La cruzada de los niños de Marcel Schowb

La cruzada de los niños, de Marcel Schowb





Felices de presentar un nuevo título que inaugura la colección palimpsesto de La mariposa y la iguana: La cruzada de los niños, de Marcel Schwob, edición bilingüe, traducción de Leticia Hernando.
Acá les compartimos una hermosa nota de Vanesa Guerra que salió en Tiempo Argentino:

http://tiempo.infonews.com/2014/03/02/suplemento-cultura-119713-la-cruzada--de-los-ninos--marcel-schwob.php






Circa idem tempus pueri sine rectore sine duce de universis omnium regionum villis et civitatibus versus transmarinas partes avidis gressibus cucurrerunt, et dum quaereretur ab ipsis quo currerent, responderunt: Versus Jherusalem, quaerere terram sanctam… Adhuc quo devenerint ignoratur.  Sed plurimi redierunt, a quibus dum quaereretur causa cursus, dixerunt se nescire. Nudae etiam mulieres circa idem tempus nihil loquentes per villas et civitates cucurrerunt …


"Por aquellos tiempos, niños sin guía ni señor, se precipitaron desde pueblos y ciudades de todas las regiones hacia comarcas que se encontraban más allá del mar. Y cuando se les preguntaba a dónde corrían, ellos respondían: «A Jerusalén, a recuperar Tierra Santa»... Todavía se ignora dónde fue que llegaron. Pero muchos volvieron sobre sus pasos y al interrogárseles sobre la causa del viaje respondieron que no sabían. También, por aquel entonces, mujeres desnudas que no decían nada pasaban corriendo por las ciudades y los pueblos..."




Este es un relato polifónico que reconstruye libremente un hecho histórico: a principios del sxiii, miles de niños, de forma espontánea y sin ser reconocidos por la Iglesia, intentan recuperar Tierra Santa. Muchos mueren en el camino, los que logran sobrevivir, son vendidos como esclavos.
Como en un caleidoscopio, La Cruzada de los niños irá avanzando a través de ocho relatos, cada uno es un momento de la cruzada desde una perspectiva distinta. Una progresión de cuadros que van de las tierras más allá de Flanders con los niños escapándose de sus casas, al otro lado del Mediterráneo.
Los cuatro primeros cuentan su camino por europa hacia el Mediterráneo, habla un goliardo vagabundo con su fe pagana, un leproso con el odio de los descastados, el papa Inocencio III con los dobleces de la retórica, los niños. La llegada al Mediterráneo está marcada por el apuro de la ciudad de deshacerse de los niños por temor a la escacez de alimentos. Ya en el Oriente, la mirada de un mahometano y dos de los niños que han sobrevivido. Y finalmente,  ya pasado el tiempo, el papa Gregorio IX increpará al Mar con el escepticismo de la vejez.



Marcel Schwob (Chaville, Hauts-de-Seine, 25 de agosto de 1867 – París, 26 de febrero de 1905) fue un escritor, lingüista, crítico literario y traductor, autor de relatos y de ensayos donde combina erudición y experiencia vital. La brevedad de su vida no le impidió desarrollar una obra singular y personal, muy próxima al simbolismo.
Sus obras fundamentales son: Vidas imaginarias, La cruzada de los niños y El libro de Monelle, en ficción.
En ensayo: Estudio sobre el argot francés y un libro sobre Fancoise Villon que quedó inconcluso.

Las nuevas familias y las nuevas parejas llegan a las librerías


Las nuevas familias y las nuevas parejas llegan a las librerías

ADN Cultura
Diversidad. Hogares homoparentales, amores de un mismo sexo e identidades de género ya no son temáticas exclusivas del ensayo sino que ganan espacio en el campo de la ficción, tanto para adultos como para jóvenes y niños. Más allá de las modas y de los resultados comerciales, el desafío, como siempre, es hacer buena literatura
Por   | LA NACION

http://www.lanacion.com.ar/1654552-las-nuevas-familias-y-las-nuevas-parejas-llegan-a-las-librerias

Delta, de Fedra Spinelli

Delta, de Fedra Spinelli

Sobre "Delta" de Fedra Spinelli:

En este libro los hechos se superponen, la cronología (que “nada explica”), aparece compactada y en fragmentos, con la confusión de los que no comprenden lo que tienen en las manos. Y sin embargo hay una progresión de viaje que también es un viaje adentro, que se multiplica, se ramifica como un delta sin dejar de formar parte de un mismo río: los empuja una misma corriente.
Entonces, está el viaje físico al Delta del Paraná, el viaje interno, el viaje soñado por otros, que brindan los libros.
 Lo “salvaje”, “eso, lo inevitable”, que desborda e irrumpe puede verse a lo largo de todo el poemario. Está en lo cotidiano, a pesar de las listas de hacer las compras, en la cabaña del Delta, en la propia sombra junto al río. Entre el miedo y la fascinación, no se comprende lo que arrastra el fondo, todo es opaco. El movimiento es simultáneamente una huída y una búsqueda: “irse para encontrarse”. Un pedacito de tierra, una isla, la metáfora del cuerpo, algo que funcione como ancla frente a la deriva del sentido, la deriva de las aguas, la metonimia que hace de los cuerpos objetos inanimados en la corriente.
 “La pregunta sobre el amor, llevó a la pregunta sobre el ser”, dice Fedra. Sólo que el verbo ser casi no aparece en todo el libro y el que no deja de reiterarse es el verbo “estar”. Tal vez porque la existencia no se comprenda más que estando, en los lazos que se tejen con la palabra del otro -“entonces, lucha”-, dice el padre y hay algo que se detiene y hace pie. 
Leticia Hernando




(fragmentos de Delta)


Adentro

El cuerpo ese pedacito de tierra, alrededor. Emoción, río que fluye, calma a primera vista.
Una soga en el fondo que se lleva los objetos, personas, embarcaciones, fuerza agazapada bajo la calma, hambre escondida en la profundidad del cauce.
Busca algo en la profundidad. Algo que la corriente no puede arrastrar.
El cuerpo es atisbo de raíz, parentesco con el árbol.
Algo escondido en los pliegues de los años, del zumbido en los oídos.
Algo añejo, ancestral, del origen en el fondo de la lengua, donde nadie puede ver lo silencioso marcando el pulso de la respiración, las enzimas trabajando, la savia distribuyendo vida.
La isla abre un pliego y muestra la supervivencia.
La pregunta sobre el amor llevó a la pregunta sobre el ser.
En un tren hay cientos de personas. Nos iguala la situación de viajantes, solo eso.
Irme para irme, irme para encontrarme.
*

La mujer está exhausta, a pesar de su cansancio se levanta temprano y va a hacer las compras. No siempre es bueno empezar por el principio. La cronología nada nos dice.
Ella está sentada en el muelle, escucha el agua golpear la madera. Esta rodeada por dos perros. Cerca cuerpo perruno contra cuerpo de mujer, muy cerca. La sombra, de haberla, nos mostrará que son uno. En el tiempo que dure la estadía del río serán unidad. Mujer y perro, cuerpo y sombra.


*
"Tiempo atrás, en un tiempo ya olvidado, ella había imaginado África. Lo salvaje en lo cotidiano. El olor a África en las papilas. Ir de polizona, de fotógrafa, como quien espía la vida exuberante. De alguna manera, aunque sea como ladrona, ser parte, tomar instantes, colores, huellas."



"La corriente arrastra objetos, los manipula, los moldea, los transporta, los pasea. Ella decide esos destinos de cementerio para hojas, ramas, botellas, restos de casa o embarcaciones, cosas que la gente abandona.

Ella pensó que hay dos tipos de objetos, los que flotan y los que se hunden. Mientras ve el agua discurrir, crecer, subir la costa y avanzar a tierra. Masa duplicada (aumentada) de agua por la lluvia. Mientras observa el brillo sinuoso de esa danza que hace el río. Intenta hacer una lista de lo que queda en la superficie, lo liviano; y lo que se sumerge, lo que pesa. Trata de descubrir si lo que flota está vivo y lo que se hunde muerto. Pero no puede, no le sirve ese pensamiento. Le preocupa no poder saber qué tipo de cosa es ella. Si se va a ir al fondo o va a rodar a la deriva. Pero ve que el fondo también es una deriva, que si se hunde está viva, que el peso de algo se define en la corriente."



Fedra Spinelli
Fedra Spinelli, nació en Buenos Aires, Argentina, en noviembre de 1970. Es poeta y periodista. Exploró también por la antropología, brevemente por artes combinadas. Hizo teatro, performances, danza y fotografía. En poesía tiene publicado «Vietnam» (edición artesanal) «Digo bosque y otros poemas» (ediciones del Dock).
su blog es cotidianapoesia.blogspot.com

XXVIII Encuentro Nacional de mujeres -San Juan, 2013


Post-cierre del ENM, un pequeño balance de la mariposa y la iguana.

Mujeres Trans y Manifesta feminista contra la megaminería

En primer lugar festejar que finalmente se haya abierto el taller de mujeres trans y que haya sido un éxito, por la calidad de los debates y la cantidad de participantes; después de tanta discriminación y negarles la participación (nunca comprendimos, si el encuentro somos todas y es horizontal, quién se arrogaba la autoridad de decir vos sí, vos no). Como dijeron el lunes en las conclusiones –contestando a ciertos rumores malintencionados-: Este taller vino para quedarse. Bienvenidas.


Aplaudir y acompañar la Manifesta Feminista contra la megaminería; el escrache y la marcha del sábado 23 contra el saqueo de nuestros territorios por parte de las transnacionales Barrick Gold, Chevron y Monsanto. No olvidemos que por la megaminería San Juan se está quedando literalmente sin agua. Habrá que seguir coordinando acciones. En los talleres de Mujer y Medio ambiente fueron muchísimas las denuncias de persecución y violencia contra la población civil por parte de las fuerzas policiales, fuerzas que están armadas y son públicas, además de las patotas privadas, que están protegiendo el avance de las transnacionales en connivencia con el estado.


 

Las dos plazas y el camino de los libros


Desde que empezamos a participar de los encuentros vimos que hay mucho y muy importante sucediendo por fuera de las comisiones y talleres cuyos debates lamentablemente suelen verse jaqueados por el proselitismo político y/o religioso de algunas compañeras que olvidan que se va a debatir e intercambiar ideas y vivencias, proponer acciones y pensar estrategias.

Por fuera están las plazas como puntos de encuentro. La feria norteña y pintoresca, junto a la mayoría de los partidos de izquierda, se acomodó se acomodó en la plaza principal, la 25 de mayo, frente a la iglesia. Las dos veces que la caminamos, no sé por qué, volvimos con la imagen del silencio.

Pero hubo otra plaza, un poco desplazada del centro, la plaza Laprida, que bullía de activismo, mujeres autoconvocadas y autogestión, con una radio abierta (para ir al link de la radio: http://www.rednosotrasenelmundo.org/). Allí parchamos con los libros de la editorial. De todos los encuentros, lazos e intercambios que hicimos, vamos a recordar la Mesa de feministas latinoamericanas que tuvo lugar en la radio abierta; y una anécdota que nos dio mucha alegría: las chicas de Mumala  -mujeres de la matria latinoamericana-, La Plata, habían estado pasándose un libro publicado por nosotras -¿Qué es el feminismo de la diferencia?, de Victoria Sendón de León- que había adquirido una madre en algun momento en alguna feria del país.

Por último, hubo una plaza más: las Mujeres con Cristina y otras agrupaciones del oficialismo congregaron aparte, solas en una tercer plaza, España, y así marcharon. Según nos dijeron, para evitar choques con los partidos de izquierda. Es una lástima que el partidismo genere esta fractura.


Una postal de la marcha

“¡Alerta! ¡Alerta! Alerta que caminan
mujeres feministas por América Latina…”
“¡Alerta! ¡Alerta! Alerta que caminan
mujeres feministas por las calles sanjuaninas…”

La marcha fue una inmensa ola de mujeres y banderas de todos los colores y consignas, tetazos y cantos varios que parecía no tener fin. Fueron pocos los sanjuaninos locales que salieron a la calle o se asomaron a ver la marcha (dicen que los medios locales y la iglesia estuvieron agitando los ánimos contra el encuentro, difamando y tergiversando… pero no es algo nuevo, ha pasado todas las veces anteriores; que muchos se han ido de la ciudad por miedo, para no recibirnos; que todas las iglesias cerraron sus puertas y no dieron misa en todo el fin de semana). Fueron pocos pero fueron. A lo largo de toda la marcha hubo gente aplaudiendo. Nos quedamos con la imagen de una anciana aplaudiendo atrás de la ventana, o un grupo de chicas adolescentes, encerradas tras de las rejas de la casa porque obviamente nos las dejaban salir, pero riendo y aplaudiendo con la imagen de la felicidad en la cara. Y con el canto: “Mujer, escucha, únete a la lucha”.

Y con otra imagen que nos impactó muchísimo: en un momento la marcha pasó frente a la Dirección de la mujer, y unas chicas se encaramaron y tacharon la palabra dirección, escribiendo arriba “liberación”. Un chiquito de 8,9 años en la vereda de enfrente que había salido con su familia a mirar pasar la marcha, se agarraba la cabeza, miraba como tachaban la palabra dirección y escribían arriba y se agarraba literalmente la cabeza, con las dos manos. Cuando terminaron de escribir la palabra “liberación”, se le dibujó una sonrisa y empezó a aplaudir. Con firmeza, empezó a aplaudir.

Agresiones y violencia de género

La camarera que nos atendió el domingo, después de la marcha, a quien el encuentro no le interesaba particularmente -¿Por qué se vienen a quejar acá?, nos increpó al principio y por suerte pudimos terminar hablando de una forma piola, cuando le comentamos que había muchos talleres de reflexión, 58 en total, como ser trabajo precarizado, redes de trata, violencia de género, abuso, etc. Nos terminó contando el siguiente caso: hace unos años un tipo llegó al hospital con una beba incrustada en el pene, tapada con una sábana. El policía que lo recibió le pegó un tiro en la cabeza, y como no puede ser de otra forma, está preso.

Al otro día, ya saliendo camino al cierre del encuentro, nos quedamos charlando con la casera, la Vero, que nos había recibido muy bien. De los comentarios de la radio, que nos estaban defenestrando de una forma espantosa y sexista, y pasamos a la historia personal: había sido golpeada durante 17 años por su exmarido con el que tuvo varios hijos. Uno se le había muerto. Contó que una vez, con la cara totalmente desfigurada, los ojos que ni se veían, decía, se fue y caminó durante horas con una hija en brazos hasta la casa de su familia. Logró dejar a su ex marido y rearmar su vida. Decía que tras muchos años de ser atendida por una psicóloga comprendió que no se merecía los golpes. Pudo salir. Contó también que su padre había sido golpeador, que pasó su infancia debajo de una mesa. Que ella pudo modificar la historia pero que ahora veía a su hija repetirla.
Nos enteramos también que a la noche había llegado una chica con un bebé en brazos, caminando. Se había unido espontáneamente a la marcha. Su marido la golpeaba y no la dejaba ir. Así que no podía volver porque la iba a desfigurar. Los colegios donde nos estaban alojando están alejados del centro. La chica llegó caminando para pedir ayuda. La casera la acompañó hasta que llegara el padre a buscarla.

Llegamos tarde al cierre pero esta charla bien pudo haberlo sido.

Ya de regreso a Baires nos enteramos que ese mismo lunes habían apedreado a varios ómnibus cuando salían de los colegios, una hospitalizada, que a dos chicas las habían golpeado en la calle. Fueron civiles no identificados, pero obviamente las agresiones fueron producto de la violencia y el desprecio naturalizado contra las mujeres, chicaneado y exacerbado por los medios locales y la iglesia con discursos que parecen salidos de la inquisición… En una provincia que, no olvidemos, no aplica la ley de educación sexual y enseña religión en los colegios.

Nos volveremos a encontrar el próximo año, en Salta.